Reducción de la jornada laboral en Colombia 2026: ajustes que tu empresa debe hacer antes de las 42 horas semanales

Reducción de la jornada laboral en Colombia 2026
El 15 de julio de 2026 no es una fecha cualquiera en el calendario laboral colombiano. Es el punto de llegada de un proceso que arrancó hace cinco años y que muchas empresas han ido aplazando, ajustando poco a poco, o simplemente dejando pasar.
Ese día, la jornada ordinaria máxima baja definitivamente a 42 horas semanales.
No es una sorpresa. La Ley 2101 de 2021 lo estableció con claridad desde el principio: reducción gradual, por etapas, para que empleadores y trabajadores tuvieran tiempo de adaptarse. Primero fueron 47 horas, después 46, luego 44. Ahora viene el último tramo. Y aunque el destino siempre estuvo visible, hay un buen número de organizaciones que todavía no tienen claro qué significa esto para su operación concreta.
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Un cambio que lleva años en marcha
Antes de la Ley 2101, Colombia tenía una de las jornadas laborales más largas de la región: 48 horas semanales, un estándar que había permanecido inalterado por décadas en el artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo.
En 2022, según cifras de la OCDE, Colombia registró el mayor promedio anual de horas trabajadas entre los países del organismo, con 2.405 horas al año. Ese contexto fue parte del argumento que llevó al Congreso a aprobar la reducción.
La lógica de la norma era sencilla: dar tiempo para adaptarse sin golpear de golpe la operación de las empresas. Cinco etapas, cinco años. El proceso ya está en su recta final.
¿Qué cambia exactamente el 15 de julio?
Para entender el impacto de esta medida, lo primero es separar lo que se mantiene intacto de lo que se modifica drásticamente en la liquidación:
- Lo que NO cambia: El salario y las prestaciones sociales. La ley es explícita en este punto; un trabajador que hoy gana $3.000.000 seguirá ganando exactamente lo mismo.
- Lo que SÍ cambia: El valor de cada hora trabajada. Al bajar la jornada de 44 a 42 horas semanales, el divisor mensual pasa de 220 a 210 horas.
El efecto matemático: El salario es el mismo, pero se reparte entre menos horas. Esto hace que cada hora ordinaria valga automáticamente un 4,76% más, sin que el empleado haya recibido un aumento real.
Para un trabajador con el salario mínimo en 2026 de $1.750.905, el cambio se refleja de la siguiente manera:
- Valor hora anterior: ~$7.959
- Nuevo valor hora: ~$8.338
A simple vista, una diferencia de menos de $400 por hora no parece mucho. Sin embargo, este cambio en la base de cálculo se multiplica rápidamente en la liquidación mensual si tu empresa maneja:
- Turnos rotativos.
- Trabajo dominical o festivo.
- Horas extra frecuentes.
Este es el punto que muchos equipos de nómina están pasando por alto. Si tu software de nómina sigue usando el divisor anterior después del
15 de julio, va a liquidar mal. Esto dejó de ser un simple detalle técnico; es un
riesgo legal y financiero concreto frente a la UGPP.
El doble impacto de julio: jornada y recargos
Aquí hay algo que conviene entender bien, porque en julio de 2026 no llega un solo cambio sino dos que se cruzan.
Además de la reducción de la jornada laboral en Colombia 2026, la Ley 2466 de 2025 la reforma laboral introduce desde el 1 de julio un incremento en el recargo dominical y festivo: pasa del 80% al 90% sobre el valor de la hora ordinaria.
Dos normas. El mismo mes. Impacto acumulado sobre la nómina.
Una empresa que tenga empleados trabajando domingos y festivos va a sentir el efecto en ambas direcciones: la base hora sube por la reducción de jornada, y el porcentaje de recargo también sube por la reforma laboral. El resultado es que ese turno dominical va a costar más, y las empresas que no lo tengan mapeado van a encontrarse con una sorpresa en la liquidación de julio.
¿Y los contratos de trabajo?
Muchas organizaciones están postergando la actualización de sus documentos legales, lo cual es un error grave. Aunque la ley se aplica de forma automática, mantener documentos desactualizados genera una ambigüedad legal peligrosa frente a inspecciones o reclamaciones laborales.
1. Actualización Documental (Contratos y RIT)
Si en los contratos individuales de trabajo o en el Reglamento Interno de Trabajo (RIT) existen referencias explícitas a jornadas de 44 horas o a divisores de cálculo específicos, es necesario actualizarlos mediante otrosíes o reformas internas para:
- Eliminar contradicciones entre el texto del contrato y la norma vigente.
- Mitigar riesgos en caso de una auditoría del Ministerio del Trabajo.
- Brindar claridad absoluta al trabajador sobre cómo se calcula su remuneración.
2. Reestructuración de Turnos y Operaciones
Para las empresas con operaciones continuas o turnos rotativos, el reto no es solo de papel, sino operativo. Es urgente revisar los cuadros de turno para asegurar que:
- Cumplan estrictamente con el nuevo límite de 42 horas semanales.
- No generen horas extra "invisibles" (no reconocidas), ya que cualquier tiempo que exceda el nuevo tope se convierte automáticamente en trabajo suplementario.
- Se presupueste correctamente el incremento en los recargos correspondientes, puesto que la hora base ahora es más costosa
Lo que cambia también para los trabajadores
Más allá de los números de nómina, la reducción de la jornada laboral en Colombia 2026 tiene un impacto real en la vida de quienes trabajan. Seis horas menos a la semana frente a la jornada original de 48 horas. Eso es tiempo para la familia, para el descanso, para la salud. No es menor.
La ley también permite flexibilidad en la distribución de esas 42 horas: pueden repartirse en 5 o en 6 días de la semana, siempre con acuerdo entre empleador y trabajador. Eso abre la puerta a esquemas como la semana de cuatro días y medio, o jornadas más cortas de lunes a viernes, dependiendo de la naturaleza de cada negocio.
Hay además un cambio que a veces se menciona de paso pero que tiene peso: con la reducción de jornada completamente implementada, el empleador queda exonerado de conceder la jornada semestral de familia que establecía la Ley 1857 de 2017. La propia Ley 2101 consideró que la reducción general del tiempo de trabajo hacía innecesaria esa obligación adicional.
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¿Qué debe revisar tu empresa antes del 15 de julio?
No hay una respuesta única porque el impacto no es igual para todas las organizaciones. Una empresa de servicios profesionales con horario de oficina va a sentir esto muy diferente a una planta de manufactura con turnos de 24 horas. Pero hay puntos comunes que casi todas las organizaciones deberían tener en su lista:
- Verificar que el divisor de horas en el software de nómina quede actualizado a 210 antes del 15 de julio.
- Revisar los cuadros de turno actuales para identificar si algún esquema genera horas extra que no se estén reconociendo correctamente.
- Actualizar los contratos o adendas donde haya referencias explícitas a jornadas superiores a 42 horas.
- Si el Reglamento Interno de Trabajo menciona horas o divisores específicos, también necesita revisión.
- Capacitar a los líderes de equipo sobre los nuevos límites para que no asignen cargas que excedan la jornada sin los reconocimientos correspondientes.
- Configurar el recargo dominical al 90% desde el 1 de julio en el sistema de liquidación, según lo dispuesto en la Ley 2466 de 2025.
Nada de esto es imposible. Pero tampoco se hace en una tarde. Las empresas que empiecen ahora van a llegar al 15 de julio con todo en orden.
La reducción de la jornada laboral en Colombia 2026 marca un hito importante en la evolución de las relaciones laborales del país. La llegada de la jornada máxima de 42 horas semanales representa tanto un desafío operativo como una oportunidad para modernizar procesos y fortalecer la gestión del talento humano.
Las empresas que planifiquen con anticipación, optimicen sus recursos y adopten estrategias flexibles podrán adaptarse con éxito a este cambio normativo sin afectar su productividad.
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